8 ejercicios seguros en el embarazo para cada trimestre
Ocho ejercicios suaves y seguros para el embarazo, de caminar y los Kegel al gato-vaca y los círculos de cadera, con instrucciones paso a paso y cómo adaptarlos.

Mantenerte activa es una de las mejores cosas que puedes hacer en el embarazo. Moverte con regularidad alivia el dolor de espalda, el estreñimiento y la hinchazón, mejora el sueño y el ánimo, reduce el riesgo de diabetes gestacional y te ayuda a sentirte más fuerte para el parto. El ACOG recomienda al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, unos 30 minutos cinco días a la semana.
Estos son los ocho ejercicios que incluye la app Prego, con temporizadores guiados e instrucciones por voz. Consulta con tu médico o matrona antes de empezar, sobre todo si tienes algún problema de salud o un embarazo de riesgo.
¿Con qué intensidad debo hacer ejercicio?
Usa la prueba del habla: deberías poder mantener una conversación. Si te falta tanto el aire que no puedes hablar, baja el ritmo. Si antes del embarazo eras muy activa, normalmente puedes seguir con adaptaciones; si no lo eras, empieza con 10 minutos al día y ve aumentando.
1. Caminar
El ejercicio más fácil del embarazo. Camina a un ritmo en el que aún puedas charlar pero notes que se acelera el pulso. Ponte recta, relaja los hombros y deja que los brazos se balanceen. Usa calzado que sujete bien y bebe agua antes de salir.
Al final del embarazo: da pasos más cortos y un poco más abiertos, y deja que la gravedad ayude. Para si notas presión o te falta el aire.
2. Ejercicios de Kegel (suelo pélvico)
El suelo pélvico sostiene la vejiga, el intestino y el útero, y en el embarazo soporta mucho peso extra. Unos músculos del suelo pélvico fuertes ayudan a evitar escapes durante y después del embarazo y pueden facilitar la recuperación.
- Contrae los músculos que usarías para cortar el chorro de orina.
- Mantén de 3 a 5 segundos, hasta llegar a 10 a medida que ganes fuerza.
- Relaja del todo durante 5 a 10 segundos. Soltar bien es tan importante como apretar.
- Repite 10 veces, tres veces al día.
Cerca de la fecha de parto: céntrate en soltar y relajar. Saber relajar el suelo pélvico ayuda en el parto.
3. Gato-vaca
Alivia la tensión de la espalda y ayuda a que el bebé se coloque en buena posición.
- Ponte a cuatro patas, con las muñecas bajo los hombros y las rodillas bajo las caderas.
- Al soltar el aire, redondea la espalda hacia el techo y mete la barbilla (gato).
- Al coger aire, deja que la barriga baje con suavidad y levanta la mirada (vaca). No arquees en exceso.
- Muévete despacio durante 8 a 10 respiraciones.
4. Respiración abdominal
Un ejercicio relajante que además te prepara para respirar durante las contracciones.
- Siéntate cómoda y apoya una mano en la barriga.
- Coge aire despacio por la nariz contando hasta cuatro.
- Retén suavemente cuatro segundos.
- Suelta el aire contando hasta seis, dejando caer los hombros.
En el tercer trimestre, prueba la «respiración en J»: una inspiración profunda y luego una espiración lenta y baja con los labios fruncidos, relajando la mandíbula y los hombros cada vez.
5. Sentadilla en la pared
Fortalece piernas y glúteos para cargar con la barriga que crece, y abre las caderas.
- Apoya la espalda en una pared, con los pies unos 60 cm por delante.
- Desliza el cuerpo hacia abajo doblando las rodillas, como si te sentaras en una silla. Baja solo hasta donde estés cómoda.
- Mantén unas respiraciones y vuelve a subir.
6. Círculos de cadera
Alivian el dolor lumbar y sueltan las caderas. Con una pelota de pilates es aún más cómodo.
- Ponte de pie con los pies a la anchura de las caderas, las manos en la cintura y las rodillas flexionadas.
- Dibuja círculos grandes y lentos con la cadera: 10 en el sentido de las agujas del reloj y 10 en sentido contrario.
7. Estiramientos suaves
Ponte recta con los brazos abiertos. Haz círculos lentos con las muñecas y rueda los hombros; después sube los dos brazos por encima de la cabeza e inclínate con suavidad a un lado y luego al otro. Muévete despacio y respira. Las hormonas del embarazo aflojan las articulaciones, así que nunca estires hasta forzar.
8. Balanceo
Ponte de pie con los pies algo más separados que las caderas y las rodillas sueltas. Balancéate suavemente de un lado a otro, como al ritmo de una música lenta. Puedes apoyarte en una encimera. El balanceo sale de forma natural al final del embarazo y al principio del parto: confía en tu cuerpo.
Ejercicios que evitar en el embarazo
- Deportes de contacto y cualquier actividad con riesgo de caída (equitación, esquí, gimnasia, escalada)
- Submarinismo
- Yoga caliente o hacer ejercicio con mucho calor y humedad
- Estar tumbada boca arriba mucho rato después del primer trimestre (puede reducir el riego sanguíneo)
- Hacer ejercicio en altitud si no estás acostumbrada
Cuándo parar y llamar a tu médico
Para y pide consejo si tienes sangrado vaginal, pérdida de líquido, contracciones regulares y dolorosas, dolor en el pecho, mareo o sensación de desmayo, dolor de cabeza, dolor o hinchazón en la pantorrilla, debilidad muscular que afecta al equilibrio o falta de aire antes de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer ejercicio en el primer trimestre?
Sí. El ejercicio no provoca abortos. Si te sientes agotada o con náuseas, caminar con calma y estirar es más que suficiente.
¿Es seguro hacer abdominales embarazada?
Evita los abdominales clásicos a partir del segundo trimestre, porque presionan los músculos abdominales que se están separando. Prueba en su lugar el gato-vaca, la báscula pélvica y los ejercicios de respiración.
¿Cómo sé si me estoy pasando?
Si no puedes hablar mientras haces ejercicio, te mareas o al día siguiente estás muy dolorida, baja el ritmo. El ejercicio debería hacerte sentir mejor, no peor.
Fuentes
Solo información general, no consejo médico. Sigue siempre las indicaciones de tu médico o matrona.
Historial de cambios
- : Traducido de la guía en inglés.